La ruta de los bancos de Narváez
De repente, caí en la cuenta de lo que faltaba. Ya no estaban los bancos. Esos que iban paralelos al muro del malecón, justo donde la calle se encuentra con el río. El entorno había perdido su alma.
De repente, caí en la cuenta de lo que faltaba. Ya no estaban los bancos. Esos que iban paralelos al muro del malecón, justo donde la calle se encuentra con el río. El entorno había perdido su alma.